Tercera entrega de la saga Las londinenses, de Mimi Matthews.
Como siempre, recuerdo que se trata de historias clean romance. En cuanto al orden de lectura, es recomendable seguirlo —aunque no indispensable—, ya que aparecen personajes de novelas anteriores y, además, hay una escena concreta que se narra desde dos perspectivas: la de Julia (protagonista del segundo libro, La bella de Belgrave Square) y la de Anne, protagonista de esta historia.
Y ahora, para complicarlo un poco más (solo un poco): esta novela se cruza con otra saga de la autora, Los desamparados de Devon. Los protagonistas de Una historia de conveniencia (tercer libro de esa saga) aparecen aquí, creando un interesante vínculo entre ambos universos.
Además, el hermano de Laura Hayes —protagonista de Una historia de conveniencia— será el protagonista masculino de la cuarta y última novela de Las londinenses, titulada La musa de Maiden Lane, que se publicará en España en junio de 2026. Ambos personajes se conocen en esta novela (El lirio de Ludgate Hill) y no me sorprendería que cierta escena final ambientada en un baile vuelva a contarse desde su perspectiva en el próximo libro.
Dicho esto, recomiendo sin reservas ambas sagas (y, de paso, también Historias de Somerset). Mimi Matthews es una autora que rara vez decepciona.
Entrando ya en la historia: Anne y Hart estuvieron comprometidos años atrás. Eran jóvenes y estaban muy enamorados; Anne tenía entonces solo dieciséis años. Tras la muerte de su padre, Anne queda devastada y su madre cae en una profunda depresión. Ella anima a Hart a marcharse a la India con su abuelo para poder vivir su luto y cuidar de su madre. Él acepta… y pasan un año separados.
Cuando Hart regresa, encuentra a una Anne agotada, volcada por completo en su madre y aún de luto (socialmente obligatorio durante al menos un año). Él lo vive como una traición, y la ruptura es amarga.
Durante los seis años y medio siguientes se cruzan en eventos y paseos. El rencor crece, pero ambos permanecen solteros; Anne, además, sigue ocultándose tras su ropa de luto. Ella se entrega por completo al cuidado de su madre, apoyando incluso sus inquietudes menos aceptadas socialmente, como el espiritismo. Hart, por su parte, lucha por salir adelante, vive con su abuelo y trata de sostener una economía frágil mientras protege los secretos de su familia.
Aunque Hart aparenta ser frívolo y despreocupado, en realidad trabaja incansablemente, sigue atento a Anne y cuida de su abuelo y de sus valiosas plantas traídas de la India (entre otras).
Cuando Anne necesita ayuda, no le queda más remedio que acudir a Hart. Y así comienza a reavivarse, a fuego lento, una relación que parecía extinguida, pero en la que aún quedaban brasas.
Es una novela pausada, sobre el perdón y las segundas oportunidades. Sobre aprender a soltar: Anne, a su madre; Hart, los secretos que amenazan con devorarlo.
Como siempre, se nota la maestría de la autora y su minucioso trabajo de documentación.







Hola!!
ResponderEliminarPues me lo arreglas todo!! Con lo mal que llevo estas series: el publicarlas así ha hecho que lleve un lío tremendo de qué novelas pertenecen a la msma serie y tengo un lío total con los personajes. Si ahora, encima, se entremezclab,,, aventuro que no me voy a enterar,.
Me gusta esta autora, pero siempre encuentro que le falta algo a sus novelas, no me importa que sea clean romance, pero quizás algo de chispa y más química sería necesario. No siempre son indispensables escenas más explícitas... solo hay que recordar la magistral escena del guante de Abandonada a tus carias
Lo tengo esperando en la estantería, pero no sé si leeré primero Capitan Jim...
Un besote y Feliz 2026 ♥